(Entrevista a Juan Manuel Palomares, presidente de Unión de Campesinos de Segovia realizada por  SegoviaDirecto.com)

Juan Manuel Palomares, Presidente de Unión de Campesinos de Segovia.

“Vemos cómo aumentan de ‘Ges’ las telecomunicaciones, sin embargo en el medio rural seguimos sin Internet”, asegura Juan Manuel Palomares, presidente de la Unión de Campesinos de Castilla y León (UCCL) en Segovia, integrada en la Unión de Uniones, uno de los sindicatos agrarios más representativos a nivel estatal, aunque las carencias de la Ley de representatividad de las organizaciones profesionales agrarias, en su opinión, “no permiten un marco de interlocución y representación realmente democrático a los legítimos representantes de los agricultores y ganaderos”.

En esta entrevista, realizada en La Colonial de la Avenida del Acueducto, Palomares habla de cómo afectan al campo segoviano aspectos de total actualidad, como los aranceles comerciales, el Brexit, el cambio climático, las nuevas tecnologías o la España Vaciada. A apenas diez días de las Elecciones Generales del 10N, el presidente de UCCL Segovia pide a las administraciones más atención, porque, al fin y al cabo, “nosotros hacemos que la población todos los días pueda comer alimentos sanos”.

SEGOVIADIRECTO.COM.- ¿Cuál es la situación actual del campo en Segovia?

JUAN MANUEL PALOMARES.- Si tuviéramos que hacer una radiografía de la situación, yo creo que sería un poquito pésima. Hemos perdido muchísimos efectivos, tenemos una comunidad activa de agricultores y ganaderos muy envejecida en Segovia, con lo cual tenemos un problema grave de relevo generacional y luego nos encontramos con un problema grave de rentabilidad. En muchos de los casos rozamos pérdidas en prácticamente todos los sectores, con lo cual, el poder continuar con la actividad está también en juego.

SD.- ¿En qué sectores son más potentes la agricultura y la ganadería segovianas?

J.M.P.- Quizás el sector que más mueve en Segovia sea el de cereales. Luego también tienen importancia en Segovia los forrajes, las leguminosas, los girasoles, en el caso de herbáceos. Hay un sector agrario también importante que es el hortícola, con una zona muy característica, que es la del Carracillo. Y luego, si nos centramos en ganadería, el sector quizá más potente es el porcino. Tiene un sector de porcino muy potente, tiene un sector de vacuno de carne muy potente también, y un sector de ovino de carne, que aunque sea potente, también ha perdido mucha fuerza en los últimos años.

SD.- ¿Está notando el campo segoviano los aranceles de EEUU?

J.M.P.- Quizás no hayamos tenido efectos como tal en el caso de los productos segovianos, afecta más quizás a la oliva, el aceite o la aceituna, al queso… Lo que sí que puede afectar es que cambien estrategias comerciales con otros países por las decisiones de Trump. Me refiero a que puede haber alomejor transacciones con otras zonas del mundo, por ejemplo con China, en el caso del porcino, que está aumentando mucho la venta de productos de porcino a China por causa de estas decisiones. Pero no cabe duda que afectará.

SD.- ¿Y el Brexit, en qué medida puede afectar?

J.M.P.- Quizás, en la parte que más nos afecta es a la aportación que el Reino Unido venía haciendo a las arcas de la Comunidad Europea, lo que llamamos “el cheque británico”. Aportaba una importante suma de dinero que repercutía en las ayudas que luego se daban para la Política Agraria Común (PAC). Si ese cheque se deja de dar, no cabe duda que será un monto importante menos para distribuir. Puede afectar también a la forma de relación comercial con Reino Unido. Aunque Reino Unido quiere seguir estando, pero no sabemos cómo va a quedar eso.

SD.- La UE quiere potenciar la lucha del cambio climático en detrimento de la agricultura y ganadería. ¿No son compatibles?

J.M.P.- Yo creo que la decisión es buena de destinar más recursos al cambio climático, en lo que no estamos en absoluto de acuerdo es que se haga con cargo a otros fondos que están teniendo su utilidad. Recordemos que la PAC nació y se desarrolló para mantener la rentabilidad del sector agrario. Hoy estamos produciendo, en el caso de muchos productos alimenticios por debajo de coste  gracias a que recibimos una compensación por ello. Si parte de esa compensación se va a destinar al cambio climático, nos vemos sometidos a una situación mucho más comprometida en nuestra rentabilidad y en la continuidad de nuestra actividad.

SD.- ¿Cómo se está adaptando el campo al cambio climático?

J.M.P.- Estamos sujetos más a eventos no catastróficos, pero sí más agudos, de sequía o de lluvias. En solución a este tema, nosotros estamos abogando por el sistema de seguros. La Junta de Castilla y León ya apostó de una manera fuerte por el sistema de seguros para salvaguardar la rentabilidad de nuestras explotaciones y garantizar que cualquier evento no nos lleve a la catástrofe y reivindicamos que las ayudas que la Junta de Castilla y León aportaba en su día, que llegó a los 12 millones de euros, para fortalecer este sistema de seguros, vuelva a hacerlo. Y luego también no cabe duda que nos está afectando también en el día a día normativa nueva en lo que se refiere al consumo energético, al consumo de combustibles y demás. Todo eso nos afecta, nos tenemos que adaptar, y eso también nos está haciendo asumir mayores costes para poder llevarlo a cabo.

SD.- ¿Qué demandas tienen respecto a temas tan fundamentales como el agua, la energía o la alta velocidad de Internet?

J.M.P.- En cuanto a servicios generales, la Unión de Campesinos venimos reivindicando que también el medio rural tenga los mismos servicios que puede tener un ciudadano de Segovia o de cualquier otra capital. Que tenga los servicios esenciales de sanidad, enseñanza, transporte público… Y más cuando vemos cómo nuestros pueblos se van quedando sin gente y no solo eso, sino que la gente que queda ya es de una edad avanzada y no tiene posibilidad de poder transportarse. Luego también, una reivindicación nuestra importante es que la apuesta de nuestras administraciones, ya sea local, ya sea más a nivel autonómico o estatal, por el sector agroalimentario, la agricultura y la ganadería, sea mucho más comprometida de lo que es. Vemos que la rentabilidad de nuestras explotaciones está totalmente en entredicho, vemos cómo mucha gente joven no se acaba quedando en el sector, precisamente por la falta de oportunidades que tenemos en el campo y acaba abandonando el medio rural y, en ese sentido, tenemos una comunidad de agricultores y ganaderos con una edad muy avanzada. Y luego también lo que pedimos es, de alguna manera, y esto va ligado también al tema de la cadena alimentaria, al tema de las ayudas. Queremos una rentabilidad por nuestras explotaciones que salga de nuestros productos. Es decir, no puede ser que a día de hoy un agricultor esté vendiendo patatas a cinco céntimos, cuando salen de su parcela y luego las vendamos en el supermercado, a pocos kilómetros del lugar de donde ha salido, a 80 céntimos o a un euro el kilo. Y eso está pasando prácticamente con todos los productos agrícolas y ganaderos. No puede ser. Es intolerable que no se regule de una vez esa cadena alimentaria.

SD.- ¿Y cómo se puede revertir esa situación?

J.M.P.- Yo creo que está clarísimo que toda la cadena, en el total de la cadena es rentable, y el tema es dónde se queda el dinero. Y estamos viendo cómo distribución y grandes industrias están acaparando muchísimo poder en ese sentido. Aquí se vino hablando de establecer precios de referencia, es decir, el precio de coste de cada producto, y a partir de ahí, establecer los márgenes correspondientes. Francia ya ha avanzado algo más en ese tema. ¿Por qué no podemos hablar de un precio mínimo de un producto? Hemos visto cómo el sistema de contratos acaba poniéndonos también en las manos de la industria o de la distribución, no acaba solucionando el tema, y creemos que la solución puede estar en establecer un precio mínimo de referencia, en el cual se recojan mis costes de producción.

SD.- ¿Y la compra directa al productor?

J.M.P.- Se puede hacer, pero no sé si hoy por hoy puede ser la solución al gran consumo. Tenemos muy establecidos los canales de comercialización y puede ser una alternativa, en el futuro seguramente tendrá más cabida, con las nuevas tecnologías, con la comunicación, pero hoy por hoy, la gran distribución, estamos hablando de que tres distribuidoras (Carrefour, Mercadona y Alcampo) abarcan más del 75% de la distribución de alimentos en España.

Aquí, este modelo aterrizó a marchas forzadas cuando España entró en la Comunidad Económica Europea. La distribución estaba diseñada de otra manera, mucho más minoritaria, mucho más el comercio de barrio, y a raíz de entonces, la gran distribución desembarcó en España. No hemos tenido opción de aprender. En Francia también funcionan mucho las grandes superficies, en Alemania no, está mucho más repartido en pequeños supermercados, en Holanda pasa exactamente igual.

SD.- Recientemente denunciasteis la venta a pérdidas de leche por parte de Amazon. ¿Qué está pasando?

J.M.P.- La venta y distribución de alimentos es un negocio suculento y no cabe duda que las nuevas tecnologías, en este caso la distribución por Internet también se hace eco de ello. De hecho, está haciendo algunos ensayos de distribución de alimentación, creo que recordar que en Madrid y en Barcelona en el caso de Amazon y nos parece totalmente respetable. Lo que ya no nos parece respetable es que se aproveche esos canales para vender productos por debajo del precio de coste, que es lo que está pasando con la leche. Lo mismo que habíamos denunciado a las grandes superficies por prácticas abusivas, lo vemos también a través de las nuevas tecnologías. Véndase leche, o el producto que quiera, pero siempre que respete el precio de coste.

SD.- ¿Cómo se está adaptando el campo segoviano a las nuevas tecnologías?

J.M.P.- ¡Uf! Va mucho más despacio que los 4G o los 5G. Vemos cómo aumentan de ‘Ges’ las telecomunicaciones, sin embargo, en el medio rural seguimos sin teléfono, seguimos sin Internet, sin banda ancha y seguimos teniendo problemas para muchísimas cosas. Hacienda nos obliga a tener un certificado electrónico para acceder a través de Internet a las notificaciones que nos manda, la Seguridad Social también, Industria, todos. Y resulta que seguimos sin tener comunicaciones de primera línea en el medio rural. Yo creo que no hay una apuesta firme, ni por parte de las administraciones, ni por parte de los entes responsables en este tema en hacer que el medio rural se actualice. A lo mejor porque no es rentable, pero tenemos el mismo derecho a vivir ahí que los demás. Yo creo que muy poco a poco se está actualizando y quizás más lentamente de lo deseable y es un inconveniente claro también que facilita la despoblación.

SD.- Precisamente, UCCL ha participado activamente en las movilizaciones de la España Vaciada. ¿Se está atendiendo este clamor silencioso?

J.M.P.- No. Y dentro de apenas diez días volvemos a estar en elecciones. Yo creo que es un punto más de la campaña electoral. Hubo una movilización brutal a nivel de toda España, hay un clamor tremendo y por parte de las entidades políticas se está aprovechando ese clamor para hacer campaña. ¿Que se vaya a hacer algo al final? Yo, sinceramente, pienso que no, que no se va a hacer absolutamente nada.

SD.- ¿Cuál es la postura de la Unión de Campesinos con respecto a la agricultura y ganadería extensiva e intensiva?

J.M.P.- Hemos sido siempre defensores de la agricultura extensiva y donde tenemos claras referencias en el ganado bovino de carne y en el ganado ovino, que hacía una labor importante, es decir, no solo hacía la actividad económica, sino también ejercía una labor social y medioambiental importante donde estaba. Vemos en muchas zonas, por ejemplo las de montaña, cómo es una de las actividades principales, que va desapareciendo porque se ve comprometida, no solamente el ganadero que tenga sus ingresos, sino también la población de ese pueblo, de ese medio rural. Y vemos también con preocupación casos como la macrogranja de vacuno de leche de Noviercas, en Soria, un modelo muy alejado de lo que nosotros defendemos, el agricultor o ganadero a título principal, y que nos pone a los pies de grandes multinacionales o grandes fondos como meros servidores de trabajo o de servicios. No tenemos ahí ninguna oportunidad empresarial. La concentración de residuos es muy alta, con lo cual la solución va a ser complicada.

SD.- ¿Cuáles son las demandas de agricultores y ganaderos segovianos ante las distintas administraciones públicas?

J.M.P.- Hemos visto a lo largo de los años cómo el sector agrícola y ganadero, el sector agroalimentario, ha ido perdiendo fuerza a nivel de todas las administraciones, eso lo hemos visto a nivel estatal, cómo se han ido reduciendo los presupuestos de una forma paulatina en el caso del Ministerio de Agricultura, o como se llame, como ha recibido tantos nombres. Hemos visto cómo el Ministerio de Agricultura ha pasado a ser casi un mero gestor de los fondos europeos para trasladarlos a las CCAA y echamos muy en falta compromisos y mayor implicación de las administraciones en el sector. Vemos también a nivel de Castilla y León y a nivel local cómo la agricultura es una actividad que se va desarrollando, pero el compromiso y la implicación de nuestras administraciones es muy pequeña. Creemos que necesita una atención, y más una comunidad como Castilla y León, donde la actividad agrícola y ganadera es fundamental. No cabe duda que nosotros, de alguna manera, hacemos que toda esa población, no sólo en Castilla y León, sino en el resto del país, todos los días pueda comer alimentos sanos.

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